Historia de la Fundación

La Fundación Salvador Allende (FSA) fue creada el año 1990, en Santiago, por iniciativa de la viuda del Presidente, sus hijas y nieto. En un escenario político y social cargado de nuevos aires –gracias a la decisión valerosa del pueblo de Chile de recuperar la Democracia tras diecisiete años de Dictadura Militar– la FSA se propuso, como principal objetivo, recuperar y promover el legado del presidente Salvador Allende.

La primera actividad de la FSA fue la realización del Funeral Oficial del presidente Salvador Allende, en una jornada que se denominó Encuentro por la paz, efectuado el día 4 de septiembre de 1990. La organización fue promovida por el primer gobierno democrático, liderado por el presidente Patricio Aylwin Azócar. El cuerpo de Salvador Allende encontró el descanso definitivo en el Mausoleo que lleva su nombre, situado en el Cementerio General de Santiago, lugar que es visitado diariamente por centenares de chilenos y extranjeros.

La FSA actualmente está a cargo del cuidado y mantención del Mausoleo de Salvador Allende, del Monumento en honor al presidente, erigido en la Plaza Constitución, y del Memorial ubicado en la sede de la FSA, en calle República, que contiene algunos de sus objetos personales.

Durante la década de los noventa hasta hoy, la FSA ha trabajado en la ardua búsqueda y recolección de materiales que dan cuenta del paso de Salvador Allende por la historia. La dictadura intentó borrar su presencia, censurando la figura de Allende en los medios de comunicación y saqueando su patrimonio. Los vestigios que quedaron de él, se encontraban repartidos por el mundo en manos de ex colaboradores, familiares, amigos y distintos Comités de Solidaridad con Chile. Sin duda, la memoria nacional y mundial no lo olvidaron. Es por esto que la FSA cuenta con un Centro de Documentación que alberga sus discursos, fotografías íntimas y oficiales, la biblioteca personal del Presidente y su viuda, archivo audiovisual de la época y documentos que nos acercan a la labor parlamentaria y a las actividades en el campo profesional y familiar de Salvador Allende.

Así mismo, la FSA impulsó la gestión de repatriación de las obras que componen el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSA). La fundación ayudó en la ubicación y reunión de la colección que permanecía dispersa entre las dependencias de la Universidad de Chile, el Museo de Arte Contemporáneo, las diversas reparticiones públicas, como en los distintos museos de La Resistencia en el exterior. El 28 de septiembre de 2005, la FSA transfirió la colección del Museo de la Solidaridad Salvador Allende al Estado de Chile. Hoy la colección de arte es administrada conjuntamente por el Gobierno y la Fundación Arte y Solidaridad, compuesta por miembros del Ministerio de Educación, la Dibam y la FSA.

La Casa

El año 2004 la FSA adquirió una imponente casa de los años 20, ubicada en calle República, en pleno barrio universitario de Santiago. Esta construcción –que inicialmente fue la residencia de la familia aristocrática Heiremanns– se convirtió en las décadas del ’40 al ’60 en la sede de la Embajada de España. Luego, en los ’70, fue comprada por la Escuela de Economía de la Universidad de Chile y posteriormente, bajo el alero de la Dictadura Militar, la casa se transformó en el Cuartel General de la Central de Inteligencia Militar.

Con el restablecimiento de la Democracia, la casa fue devuelta al Ministerio de Bienes Nacionales. Así, la que fuese el ex Cuartel General de la Central de Inteligencia, permaneció deshabitada hasta el día en que se convirtió en la nueva morada de la FSA y el Museo de la Solidaridad Salvador Allende. El presidente Ricardo Lagos inauguró esta sede el día 28 de septiembre de 2005.

La FSA se abocó, entonces, a la resignación simbólica de esta casa, imagen de un pasado de espanto y dolor. Durante su proceso de restauración, se encontraron en el entretecho una serie de objetos y documentos abandonados por los militares, los que dan cuenta de las operaciones de inteligencia y represión que allí se realizaron. Estos documentos fueron entregados a los respectivos juzgados.

Hoy la FSA mantiene intacta una pieza, denominada Sala CNI, que contiene los aparatos utilizados por los militares para interceptar comunicaciones. Estos artefactos aún mantienen las etiquetas que indican las direcciones de miles de chilenos, que dentro y fuera del país, eran espiados vía escucha telefónica. La Sala CNI es una suerte de Museo de Sitio, rastro imborrable de un pasado que conmueve a cada visitante que entra en ella.

Antiguas Sedes

Antes de la instalación de la FSA en la casa de República 475, la fundación tuvo su primera sede en la antigua residencia particular del Presidente Salvador Allende, ubicada en calle Guardia Vieja. Posteriormente se traslada a la calle Virginia Opazo, en pleno casco histórico de Santiago. Los primeros fondos para financiar el trabajo de la FSA provinieron del aporte solidario del Gobierno de España, precedido entonces por Felipe González.

Años después, la FSA se trasladó a un antiguo edificio patrimonial, ubicado en calle Herrera cedido por la Ilustre Municipalidad de Santiago, bajo la alcandía de Jaime Ravinet. En 1996 se inauguró esta sede con una exposición de la cantante y artista plástica Yoko Ono.